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una pareja de ancianos se traslada a una residencia asistida

Cómo prepararse para la reducción de personal en la tercera edad.

Trasladarse a una casa más pequeña o a una comunidad de vida independiente o asistida después de la jubilación puede tener sus ventajas. Por ejemplo, si tiene problemas de movilidad -para lo que es mejor tener menos pasos y más pequeños-, es deseable tener menos metros cuadrados en una residencia. Una vez tomada la decisión de mudarse a un nuevo domicilio, hay que enfrentarse a una palabra que suele intimidar a las personas mayores: reducción de tamaño. Ordenar una casa llena de posesiones y recuerdos de toda la vida puede resultar desalentador y emotivo para las personas mayores y los cuidadores.

La ventaja de la reducción de tamaño es que puede ayudarle a crear un entorno sencillo, seguro y sin estrés. Reducir el tamaño de la vivienda no significa deshacerse de sus posesiones más preciadas. Se trata simplemente de recortar los artículos que ya no va a necesitar. Se sorprenderá de la cantidad de cosas que no necesita llevarse. Comenzar el proceso tan pronto como empiece a considerar seriamente la posibilidad de mudarse a un alojamiento para mayores hará que el proyecto sea menos difícil. Puede hablar con sus familiares y amigos cercanos para ver si tienen interés o necesidad de algo que usted tenga. Los agradecimientos que recibirá harán que merezca la pena.

Consejos clave en el proceso de reducción de personal

Si has elegido tu plano y conoces los metros cuadrados, puedes tomar decisiones sobre los muebles y su capacidad. ¿Podrás tener tu escritorio en el salón? ¿Podrás tener varias mesas auxiliares?

Ten en cuenta también cosas como tu coche. ¿Querrá conservarlo? Eso depende de si su nueva comunidad de residencia de ancianos tiene un transporte conveniente como Country Gardens Assisted Living Community. Su garaje o taller puede estar lleno de herramientas, pero aquí, el mantenimiento, tanto interior como exterior, se hace por usted. Deje el cortacésped y la pala de nieve.

Además, con nuestras comidas de estilo restaurante y las opciones de menú, no necesitarás muchos de los artículos de cocina de tu casa. Revise lo que tiene en múltiplos y guarde sólo sus favoritos. ¿Realmente necesita 8 espátulas diferentes? Y a menos que tenga invitados regularmente, lo más probable es que no necesite varios juegos de vasos o cubiertos.

Crea una lista.

La reducción de tamaño va mejor con un poco de planificación. Haz una tabla con un inventario habitación por habitación. Crea columnas etiquetadas: Guárdalo, tíralo, dónalo, regálalo. Quizás quieras conseguir pegatinas redondas y codificar por colores cada objeto. Invita a un amigo o familiar a que te acompañe durante este proceso para que te dé apoyo moral y consejo. Hay un viejo adagio: si no lo has usado o mirado durante un año, probablemente no lo necesitas.

Revise cada elemento y formule estas preguntas para orientar su decisión:

  1. ¿Desea absolutamente conservarlo?
  2. ¿Lo disfrutaría un familiar o un amigo?
  3. ¿Está el artículo en buen estado para donarlo a la beneficencia? Haz una lista de los artículos que se van a donar a la beneficencia junto con su estado, y guárdala para tus registros fiscales.
  4. ¿Fotografías tus objetos más preciados? Si vas a regalar algo que era significativo para ti, haz una foto y enmárcala. Así mantendrás el recuerdo cerca.

Considere la opción de las unidades de almacenamiento.

Aunque su objetivo sea reducir el tamaño y eliminar objetos de su casa, es posible que haya posesiones valiosas que a sus familiares les gustaría tener, pero que no tienen espacio para ellas en este momento. Por ejemplo, el juego de comedor de 100 años o la vajilla de tu bisabuela pueden guardarse de forma segura hasta que un ser querido esté mejor preparado para albergarlos y utilizarlos.

Considere una unidad de almacenamiento para estos artículos domésticos:

Memorabilia.

Aunque no pueda guardarlo todo en una nueva residencia más pequeña, una forma de conservar los objetos sentimentales es alquilar una pequeña unidad de almacenamiento.

Artículos de gran tamaño.

Considere la posibilidad de ahorrar espacio en su nueva vivienda almacenando aparatos electrónicos de gran tamaño, equipos de exterior y vehículos no utilizados. El alquiler de unidades de almacenamiento está disponible mensualmente, por lo que el almacenamiento temporal también es una opción.

Embalaje y transición. 

Trabajar con empresas de mudanzas profesionales puede facilitar enormemente el proceso de embalaje y traslado. Contratar ayuda externa para que se encargue del trabajo pesado puede ser un gran alivio. Las instalaciones de almacenamiento ofrecen camiones de mudanza para ayudar a transportar y reubicar las pertenencias. Muchas instalaciones pueden ofrecer también precios reducidos para las personas mayores.

Una habitación a la vez.

El día que decidas empezar a recoger y empaquetar los objetos para venderlos, pasarlos a los familiares o donarlos puede estar lleno de emociones. También es probable que le lleve más de un día. Así que ocúpate de una habitación a la vez. Si tienes dudas sobre la conveniencia de regalar ciertos objetos, es de esperar. Está bien que cambies de opinión, pero piensa en la razón por la que ese objeto se puso en la lista en primer lugar.

El resultado final es gratificante.

Cuanto más tiempo tenga para reducir su tamaño, menos agotador será el proceso y mejor será su capacidad para tomar decisiones. Una vez hecho esto, relájate y descansa.

Confíe en nuestra comunidad para ayudarle a empezar.

Hemos ayudado a miles de personas mayores y a sus familias a reducir su tamaño y a mudarse. Hablemos de sus necesidades cuando esté preparado. Llame para una cita al 918-686-8100.